Ingredientes:

  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal, además de mantequilla ablandada para untar
  • 3 cebollas grandes cortadas a la mitad, y luego a lo largo y lo ancho en rebanadas finas (corte pluma)
  • Sal marina, a gusto
  • 2 cucharadas de jerez seco
  • 1 litro de caldo de carne de res
  • Pimienta recién molida
  • Cuatro rebanadas gruesas de pan casero, cortadas en cuatro cada una
  • 1 ramillete de hierbas hecho con 1 hoja de laurel, una ramita de tomillo, 2 bayas de enebro y 2 ramitas de perejil de hoja plana, atados dentro de una gasa
  • 2 tazas de queso Gruyère rallado (alrededor de 170 g)

Preparación:

Derrite la mantequilla en una cazuela esmaltada de hierro fundido. Añade la cebolla y una pizca de sal, tapa y cocina a fuego moderado, revolviendo una vez o dos veces, hasta que las cebollas se ablanden, aproximadamente 10 minutos. Destapa y cocina a fuego moderado, revolviendo con frecuencia, hasta que las cebollas estén ligeramente doradas, unos 40 minutos.

Añade el jerez. Añade el caldo y las hierbas dentro de la gasa, y lleva a ebullición. Tapa y cocina a fuego lento hasta que la sopa tenga un sabor profundo, unos 30 minutos. Desecha el ramillete de hierbas y sazona la sopa con sal y pimienta.

Precalienta el horno a 180°C. Unta el pan con manteca por ambos lados y colócalo en una bandeja para hornear. Tuesta el pan durante 15 minutos, dando vuelta las rodajas a medio camino, hasta que esté dorado y crujiente, pero no seco. Eleva la temperatura del horno a 220 ° C.

Lleva la sopa a fuego lento y colócala en 4 tazones profundos para horno, y espolvorea con la mitad del queso. Coloca una tostada en cada tazón y espolvorea con el queso restante. Hornea los platos de sopa en una bandeja para hornear, en el centro del horno, durante 10 minutos, o hasta que el queso esté burbujeando. Sirve caliente.