Fue en 2017 que Selena Gomez, debió someterse a un trasplante de riñón, y sue su amiga Francia Raísa, la donante.

A tres años y una semana de la intervención que le cambió la vida Gomez se animó a mostrar la cicatriz de dicha operación, la cual mantuvo escondida durante todo este tiempo pero luego de un largo proceso interno se siente segura y orgullosa por lo que debió pasar.

Junto a la foto Selena agregó: “Cuando recibí mi trasplante de riñón, recuerdo que al principio me fue muy difícil mostrar mi cicatriz. No quería que apareciera en fotos, así que usaba cosas que la tapaban”. “Ahora, más que nunca, confío en quién soy y por lo que pasé… y estoy orgullosa de eso”.

El look elegido, un traje de baño enterizo celeste, no fue casual, ya que en la misma publicación Gomez le agradeció especialmente a Theresa Marie Mingus, una de las diseñadoras de la marca estadounidense de su outfit, diciendo: “Felicitaciones por lo que estás haciendo por las mujeres, lanzando una marca cuyo mensaje es simplemente que todos los cuerpos son hermosos”.

La publicación recibió en minutos millones de likes y miles de mensajes alentadores de sus seguidores.