Hacer nuestro propia pasta dental es tan simple que después de probarlo, no vas a volver a comprarla.
Algunas opciones son:

Con ARCILLA:
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
5 cucharadas grandes de arcilla blanca o de color.
Un poquito de agua
4 gotas de aceite esencial de menta
Opcional: aceite esencial de romero (2 gotas)
Opcional: 1/2 sobre de stevia
Mezclar todo y guardar en un frasco.
Se conserva dos meses.

Con ACEITE DE COCO:

3 cucharadas grandes de aceite de coco
1 cucharadas de té de bicarbonato de sodio
4 gotas de aceite esencial de menta
Opcional: aceite esencial de romero (2 gotas)
Opcional: 1/2 sobre de stevia
Mezclar todo y guardar en un frasco.
Se conserva dos meses.

Hay muchos dentistas que no la aconsejan y otros que sí. Lo ideal es consultar con nuestro odontólogo si se quiere comenzar a utilizar.

La arcilla blanca es la mejor opción como base para las pastas dentales. También se puede usar una mezcla de arcilla y aceite de coco como base.
El aceite de coco es excelente para combatir las bacterias y la caries. Tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas. Combate el mal aliento.
El bicarbonato de sodio no raya el esmalte. En cambio, ayuda a neutralizar los ácidos y a mantener un PH adecuado en la boca. Neutraliza las bacterias y los hongos, evitando que las encías sangren. También ayuda a neutralizar los ácidos y a mantener un PH apropiado en la boca.

Por otro lado, los dentífricos industriales contienen sustancias peligrosas como: Triclosan, dióxido de titanio, colorantes artificiales, sulfato de sodio, glicerina, etc.