La modelo inglesa Kate Moss reconocida por ser la más codiciada por grandes marcas como Calvin Klein, Gucci, Versace, Dolce & Gabbana, Chanel, Misson, Chloé, Prada y Vivienne Westwood, lleva dos años sobria tras pasar mucho tiempo inmersa en el mundo de las drogas, el alcohol y los excesos.

«Duermo más, bebo mucha agua, no demasiado café, y estoy tratando de reducir el consumo de cigarrillos. Yo era diferente y por eso me contrataron. Las cosas malas que he hecho usualmente tienen su efecto, y la verdad he tenido mucha suerte en ese aspecto, pero hay que trabajarlo», expresó la blonda a aquel medio internacional. 

Moss reflexionó acerca de cómo sus experiencias pasadas le sirvieron para cambiar y accionar con el cuidado y crianza de su hija, Lila Grace Moss, y en diálogo con la revista Vanity Fair manifestó: «No dejaría que mi hija lo hiciera ahora. La miro y pensar que yo estaba haciendo toples a su edad.¡Es una locura!». 

Hoy, la modelo más joven en protagonizar una portada de la edición británica de Vogue elige estar lejos de la oscuridad que acechó su vida durante mucho tiempo. Más madura, dejó de lado aquello que la tenía perdida y hasta se ha amigado con actividades para el bienestar físico como yoga y el cuidado de la piel.