Hace unos días se conoció la noticia de que Mary Kate Olsen, había pedido el «divorcio de urgencia» en plena pandemia, y que su ahora ex esposo Olivier Sarkozy, estaba deseoso de que la diseñadora de modas abandone cuanto antes la casa de Turtle Bay Garden, Manhattan, Nueva York que compartian.

En un principio la diferencia de edad no parecía ser un problema para la pareja, pero con el correr de los años Olsen se dió cuenta que quería convertirse en madre, mientras que Olivier no. Él ya es padre de dos hijos adolescentes fruto de su relación con su primera esposa; Julien (18) y Margot (16).

“Hace unos años, tener un bebé no era una prioridad para ella. Esto ha cambiado”, dice una fuente a People.com.

 Y añadió: “Olivier tiene dos hijos mayores y no quiere tener más. Mary-Kate pensó que él iba a ceder en eso pero no lo hizo“.

“A Olivier le encanta la fiesta y gastar. Le encantan los lujos. Pero Mary-Kate prefiere la soledad y el silencio, y hacer las cosas que le gustan. No está interesada en socializar; prefiere las reuniones pequeñas con gente selecta. Y esto los acabó alejando” explicó la fuente.