Ingredientes: (30 unidades)

  • 500 g de harina de trigo (4 tazas)
  • 70 g de azúcar (1/2 taza)
  • 50 g de manteca a temperatura ambiente
  • 25 g de levadura fresca (10 g de levadura seca)
  • 150 ml de leche
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 huevo
  • 4 g de sal
  • Aceite para freír
  • Para el glaseado:
  • 125 g de azúcar glas o azúcar impalpable
  • 3 cucharadas de agua
  • 1/2 cucharada de jugo de limón
  • Ralladura de limón

Preparación:

Coloca la leche y el agua en un recipiente, añade la levadura fresca desmenuzada y remueve con una cuchara hasta que se disuelva por completo.

Prepara la masa. Coloca la harina en un bol y añade el azúcar y la sal. Mezcla bien y haz un pequeño hueco en medio para incorporar la leche en la que acabas de disolver la levadura. Añade también la manteca a temperatura ambiente, la vainilla y el huevo. Mezcla bien con la espátula hasta que te resulte imposible seguir trabajando la masa con la espátula.

Pasa la masa al mármol. Amasa con las manos hasta obtener una masa muy esponjosa y muy lisa. Si tienes amasadora o panificadora para amasar, te recomiendo que hagas el amasado a máquina. A pesar de que la masa es muy pegajosa, poco a poco va tomando consistencia y se va poniendo lisa y esponjosa. Amasa durante aproximadamente 10 minutos.

Forma una bola con la masa. Unta un recipiente con un poco de aceite de oliva, coloca la masa dentro y cubre el recipiente con film de cocina. Déjala reposar, aproximadamente 2 horas, hasta que doble o triplique su volumen.

Espolvorea el mármol con harina y vuelca la masa encima. Quita todo el aire a la masa, pero no es necesario volver a amasar. Estira la masa con un palo de amasar y, cuando tenga un grosor aproximado de 1 centímetro, ya se puede cortar.

Corta las donas. Puedes utilizar un aro de emplatar para hacer el borde exterior aunque, si no tienes, puedes usar un vaso. Para cortar el agujero del medio, puedes utilizar la boca de una botella de agua. Retira la masa sobrante y los agujeritos. Amasa un poco la masa sobrante y haz más donas hasta acabar con ella.

Deja las donas sobre una bandeja encima de papel manteca. Manipúlalos con cuidado para que no se deformen. Déjalos cubiertos con un trapo, durante aproximadamente media hora, hasta que aumenten de volumen.

Fríe las donas. Coloca abundante aceite de girasol, o el que habitualmente utilices para freír, en una sartén al fuego. Introduce las donas. El aceite tiene que estar caliente, pero debes de tener mucho cuidado porque se pueden dorar demasiado. Baja un poco el fuego cuando el aceite esté burbujeando. Dales la vuelta cuando estén dorados por una cara para que se doren por la otra. Fríelos a fuego moderado para que se cocinen bien por dentro. Retíralos a un plato con papel absorbente.

Prepara el glaseado. Mezcla en un bol el azúcar glas con unas cucharadas de agua, añade media cucharadita de jugo de limón y un poco de ralladura de limón. Mezcla bien con un tenedor hasta obtener la consistencia deseada.

Aplica el glaseado. Introduce la dona en el bol de glaseado y, con un pincel de cocina, retira el exceso. Déjalos sobre una rejilla hasta que se seque el glaseado.

Tips:

Si los quieres guardar, congélalos justo cuando se enfríen porque las masas de levadura caseras al día siguiente se secan. Si los guardas congelados, al descongelar, te quedarán perfectos.

Puedes decorar con sprinkels, chocolate o como más te guste. También se pueden rellenar con dulce de leche o crema pastelera con una manga.