Este hotel, uno de los más lujos de Miami, fue construido en 1926 y, en su momento, fue uno de los edificios más altos de la península.

Su edad dorada fue justo antes de la depresión de los años 30.

En el se hospedaban presidentes, estrellas de Hollywood. Roosevelt, los duques de Windsor, Ginger Rogers y Judy Garland se encontraban entre su clientela habitual.

Cuando la crisis apremió, el hotel buscó como mantenerse a flote, fueron famosas sus galas acuáticas, de espectáculos de nado sincronizado.

Durante la segunda guerra mundial, fue utilizado como hospital de campaña y en algún momento como dependencia de la Universidad de Miami.

Este edificio de interés histórico conserva aquel lujo de los pisos de mármol, columnas y frescos con un aire mediterráneo.

Cuenta con 273 habitaciones, restaurantes, bares. Además de múltiples premiaciones por su spa, su cocina y su cancha de golf.

Todavía muchos presidentes que visitan Miami, se alojan en él.

Lo mejor, el restaurante de cocina francesa Palme D’Or Experience, con un menú de pasos. Que solo funciona con reserva previa.